
Capital de la República Checa, es conocida como la "Ciudad de las Cien Torres" por su impresionante perfil urbano medieval. Famosa por su arquitectura gótica, barroca y renacentista, combina historia, cultura y una vibrante vida urbana. Sus calles empedradas, puentes históricos y plazas icónicas la convierten en uno de los destinos más cautivadores de Europa Central.

Capital de la República Checa, es conocida como la "Ciudad de las Cien Torres" por su impresionante perfil urbano medieval. Famosa por su arquitectura gótica, barroca y renacentista, combina historia, cultura y una vibrante vida urbana. Sus calles empedradas, puentes históricos y plazas icónicas la convierten en uno de los destinos más cautivadores de Europa Central.
Praga se recorre mejor a pie, descubriendo su casco antiguo, cruzando el emblemático Puente de Carlos y perdiéndose entre sus plazas y callejones llenos de historia. La ciudad ofrece museos, castillos, cafés tradicionales y vistas panorámicas que hacen que cada paseo sea memorable.
Uno de los castillos más grandes del mundo. Alberga catedrales, palacios y jardines, y ofrece vistas espectaculares del río Moldava y la ciudad.
El icónico puente medieval que conecta el casco antiguo con Mala Strana. Sus estatuas y su atmósfera hacen que caminarlo sea una experiencia única, especialmente al amanecer o al atardecer.
El corazón histórico de Praga, famosa por su Reloj Astronómico, las iglesias góticas y la animación constante de turistas y locales.
Un área histórica que preserva sinagogas y cementerios antiguos, ofreciendo un recorrido cultural profundo y cargado de memoria.
Una de las entradas históricas a la ciudad vieja, con arquitectura imponente y una buena vista panorámica desde lo alto.
Estofado tradicional de carne con salsa espesa, generalmente acompañado de knedlíky (panes hervidos). Contundente y muy común en restaurantes locales.
Plato típico a base de carne con salsa cremosa de verduras, servido con knedlíky y arándanos. Uno de los más representativos de la cocina checa.
Acompañamiento esencial de muchos platos. Son masas de pan o papa que absorben las salsas y forman parte central de la gastronomía local.
Muy presentes en mercados y cervecerías, ideales para una comida rápida y sabrosa.
Dulce típico que se vende en la calle, hecho de masa enrollada, azúcar y canela. Popular entre visitantes, especialmente para acompañar un café.
Praga es famosa por su tradición cervecera. Las pilsners locales son de excelente calidad y, en muchos casos, más baratas que el agua.
Moneda: Corona checa (CZK). Aunque algunos lugares aceptan euros, conviene pagar en moneda local.
Transporte: Muy eficiente; tranvías y metro conectan toda la ciudad. El centro histórico se recorre fácilmente a pie.
Precios: Moderados en comparación con otras capitales europeas; comer bien es accesible si se evita lo más turístico.
Clima: Invierno frío y veranos agradables. Primavera y otoño son ideales para caminar la ciudad.
Idioma: Checo; el inglés es común en zonas turísticas.
Seguridad: Ciudad segura, aunque es recomendable prestar atención a pertenencias en áreas muy concurridas.
Dato viajero: Alejarse unas cuadras de los puntos más turísticos suele mejorar tanto los precios como la experiencia local.
Praga combina historia y modernidad de manera excepcional. Caminar por sus puentes y plazas permite sentir la ciudad en cada rincón, mientras que los miradores y el río Moldava ofrecen panorámicas inolvidables. Es un destino ideal para quienes disfrutan de la arquitectura, la cultura y las ciudades que invitan a recorrerlas sin apuro.
































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